Saltar a: Contenido � | Pie de la página � | Menú principal �


Buscar en el blog:

Carlos Zanón

Taxi

18.11.2017
Demasiadas veces se ha considerado peyorativa la frase hecha «qui dia passa any empeny» [literalmente, «quien día pasa, año empuja»], como si todo el mundo debiera tener un objetivo vital más allá de llegar al día siguiente. Y, en cambio, hay gente, como Sandino, el protagonista de esta novela, que se conforma con seguir dando tumbos por Barcelona sin rumbo fijo: de los bajos fondos a la Bonanova (es decir, como Ulises, de parranda, porque lo importante no es Ítaca sino las carreras del taxi). Melancólico, nostálgico y mujeriego, huye sin fin hacia la nada, de pasajero en pasajero, intentando no reencontrarse con su mujer Lola, quien, harta de infidelidades, puede llegar a dejarlo. Él, a su vez, puede llegar a desear precisamente eso. O no. Sandino es un personaje eminentemente indeciso, un tránsfuga literario y musical, que le debe más a las canciones, en la formación de su identidad, que a otra cosa. Los libros y la música que aparecen entre semáforos en las páginas de Taxi son puertas más allá de la novela, son las claves para entender el universo poliédrico, azaroso y auténticamente barcelonés de un Zanón que, antes del nuevo Carvalho, ha querido superar todos los límites de la novela negra para ofrecernos un libro que es el mejor homenaje a una manera de entender el paso del tiempo.

Sugerencias de consulta:

Temas relacionados:

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra "Política de cookies".

Saltar a: Contenido � | Pie de la página � | Menú principal �