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Frank Conroy

Stop-Time

10.07.2018
Frank Conroy construye las memorias de su juventud, atravesada por la crudeza, desde un vitalismo adolescente que, lejos de ser banal, se convierte en una actitud entusiasta por la vida (para que sea más que la mera supervivencia) que se acaba contagiando al lector.

Esta autobiografía novelada, inédita hasta ahora en castellano y que recupera Libros del Asteroide, sobresale por los matices de sus inestimables reflexiones. Entre el Sur y el Norte de Estados Unidos ocurren los episodios más singulares de su niñez que nos llegan a través de una voz adulta despojada de toda seña de victimismo o nostalgia.

Mary Karr destaca la capacidad de Conroy para convertir en significativo el más cotidiano de los hechos. Si a esto le añadimos el papel de la literatura en la formación vital del autor, la claridad y agilidad de su prosa y la sucesión de situaciones variopintas, entendemos que pese a ser su debut literario, Stop- Time (1967) haya colocado a Conroy como finalista del National Book Award.

La escritura de Stop-Time es un truco de yo–como los de su infancia– que se perfecciona hasta que sale de forma automática (aparentemente, sin esfuerzo) y que resulta tremendamente adictivo.

Salvando las distancias materiales, entre el film y la literatura e incluso las temporales o de enfoque. Podríamos encontrar cierta sintonía entre la película nominada al Óscar, The Florida Project. Comparten esa perspectiva infantil (y adolescente, en el caso de Conroy) pero vital de un día a día duro, con familias desestructuradas y que habita en esos márgenes de la sociedad americana y más concretamente, en el estado de Florida. En el caso de la película, en el parking de un motel a las afueras de un parque de atracciones que delimita esa existencia a la que ellos no tienen acceso. Tanto en la obra de Conroy como en la película de Sean Baker se hace una crítica a la tragedia implícita en nuestro sistema pero se cuenta desde una celebración vibrante y alegre que queda retratada en esas infancias.

Jara de Tomás.
 
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