Diario de lectura
Blog de La Central
Notas y reflexiones de nuestros libreros sobre lecturas, reediciones, novedades, proyectos editoriales y otros acontecimientos relacionados con el mundo del libro y las humanidades
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Primero de febrero del 2010
In-Certidumbre

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Fri, 29 Jan 2010
Cine y vanguardias, mágica combinación
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Recientemente ha salido al mercado editorial Cine artístico, de Paul Young, un libro que, entre otras cosas, ilustra (y valga aquí la redundancia, pues incluye fotografías a todo color y de todos los tamaños) la interesante y, en ocasiones, compleja relación que los movimientos de vanguardia han mantenido con el cine a lo largo de su historia. Y quiero subrayar aquí el término "compleja" porque, como bien señaló Vicente Sánchez-Biosca en Cine y vanguardias artísticas, cuando el que luego se conoció como "séptimo arte" vio por fin la luz, escasos fueron los artistas que repararon en él como medio de creación y experimentación. Y es que en sus inicios el cine era visto como instrumento de puro entretenimiento, como un simple espectáculo dirigido a las masas. Sin embargo, esta concepción no tardó en cambiar. De hecho, la década de los veinte es pródiga en títulos cargados de imaginación, transgresión y originalidad. Un perro andaluz, el delirante mediometraje escrito por Luis Buñuel y Salvador Dalí, Ballet Mécanique, pura música visual de Fernand Léger y Dudley Murphy, o L'Etoile de Mer, del fotógrafo, pintor y cineasta dadaísta Man Ray, son solo unos pocos ejemplos de lo que dio de sí la incursión de las primeras vanguardias en el mundo del cine. La impronta que dejaron sus "experimentos" fue profunda y duradera. Desde la abstracción, la parodia, el collage, el cine de metraje encontrado, el cine abstracto o el cine extendido, artistas-cineastas como Michael Snow, Emile de Antonio, Kenneth Anger, Matthew Barney, Bruce Conner o Paul McCarthy les rindieron tributo -y, algunos, siguen haciéndolo- con sus obras. Todos ellos (o casi todos) tienen cabida en el más que recomendable libro de Young.
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Mon, 18 Jan 2010
Sobre punctums y otras revelaciones
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Anoche, releyendo La invención de la soledad, para mí uno de los mejores libros de Paul Auster, me topé con uno de esos fragmentos iluminadores que, como por arte de magia, se convierten en la llave que abre otros textos, otras intimidades escritas en otro tiempo y desde dispares latitudes. Se trataba del pasaje en el que el protagonista y narrador –un personaje, por otra parte, que bien puede identificarse con el propio autor de esta ‘novela familiar’– descubre varias fotografías de su padre, un conjunto de instantáneas sobre cuya existencia hasta entonces él no tenía conocimiento. Tras observarlas con detenimiento, el escritor reconoce que «el hecho de que muchas de estas fotografías eran totalmente desconocidas para mí, sobre todo las de su juventud, me daba la extraña sensación de que lo veía por primera vez y de que una parte de él comenzaba a existir ahora. Había perdido a mi padre; pero al mismo tiempo lo había encontrado. Mientras mantuviera aquellas fotografías ante mi vista (…) sería como si estuviera vivo, incluso en la muerte».
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Enero 2010
DANILO KIS

No sé si le sucede a los demás, pero a mi hay algunos autores, y Danilo Kis es uno de ellos, que cuando son nombrados o veo alguno de sus libros en mis estanterías, me despiertan una sensación que llamaría de fervor: una mezcla de admiración, inquietud y ansias de comprensión. Y para ponerle la guinda al pastel, Acantilado recupera gran parte de su obra. Como me gusta este precioso azul violáceo que ahora acoge Laúd y cicatrices…
